La sombra de Attica se alarga hasta el antiguo restaurante Paleto
Los vecinos de nuestra ciudad están siguiendo con preocupación los últimos acontecimientos relacionados con la ocupación ilegal de inmuebles. Apenas unas semanas después de que se procediera al desmantelamiento del conocido asentamiento chabolista ubicado en los terrenos de la antigua discoteca Attica, el problema no ha desaparecido del mapa de Coslada. Por el contrario, se ha desplazado ligeramente para instalarse en un nuevo emplazamiento que genera alarma entre los residentes de la zona.
Un traslado a escasos metros de distancia
Según han podido confirmar diversas fuentes, parte de las personas que fueron desalojadas del poblado de Attica han vuelto a ocupar un espacio situado a tan solo 300 metros de su ubicación anterior. El nuevo foco de conflicto es el antiguo restaurante el Paleto, un establecimiento que lleva tiempo abandonado y que, al ser una propiedad privada, presenta desafíos legales distintos a los del suelo donde se asentaba la anterior comunidad.
Este movimiento ha logrado mantener la tensión en el entorno inmediato. Lo que parecía un cierre definitivo de uno de los asentamientos más mediáticos de los últimos años en el municipio se ha convertido en un traslado que mantiene viva la inquietud vecinal. La proximidad entre ambos puntos, apenas un corto paseo, demuestra que el colectivo no se ha alejado del área, sino que ha buscado refugio en una edificación cercana que permanecía vacía.
Limitaciones municipales y respuesta policial
La situación coloca al Ayuntamiento de Coslada en una posición compleja. A diferencia de los terrenos de Attica, el restaurante el Paleto es un inmueble de titularidad privada. Este detalle es crucial, ya que condiciona enormemente la capacidad de actuación directa por parte de la administración local. La Policía Local realiza visitas de vigilancia al lugar para controlar la situación, pero sus manos están atadas por la legislación vigente respecto a la propiedad privada.
Ante este escenario, el Consistorio ha optado por contactar directamente con los propietarios del edificio. La estrategia planteada por el equipo de gobierno pasa por solicitar a los dueños que inicien los trámites administrativos necesarios para recuperar el control del inmueble. Una de las vías que se baraja con fuerza es la incoación de un expediente de ruina. Si se cumplen los requisitos legales oportunos, este procedimiento podría permitir el derribo del edificio en el futuro, eliminando así la posibilidad de que siga siendo utilizado como asentamiento.
Tensión mediática y amenazas en el lugar
La conflictividad de la situación ha saltado a los medios de comunicación regionales. Un equipo de la cadena autonómica Telemadrid se desplazó hasta el antiguo restaurante para cubrir la noticia de la nueva ocupación. Sin embargo, la labor informativa se vio complicada por la hostilidad de algunos de los ocupantes. Lejos de colaborar o ignorar la presencia de las cámaras, parte de los residentes del inmueble mostró un rechazo frontal, llegando incluso a proferir amenazas y advertir que lanzarían agua contra el equipo de grabación si no se retiraban.
Este episodio añade un componente de inseguridad adicional a un problema que ya de por sí genera malestar en la comunidad de Coslada. La combinación de un desalojo previo, un nuevo asentamiento inmediato y actitudes hostiles hacia la prensa configura un panorama delicado para la convivencia en esta parte del municipio.
El futuro del inmueble y la vigilancia activa
Por el momento, la solución definitiva no es inmediata. Mientras los propietarios deciden si impulsan el expediente de ruina o toman otras medidas legales, el restaurante permanece ocupado. La estrategia municipal se centra ahora en mantener una vigilancia policial constante y presionar administrativamente para que se agilicen los trámites sobre la propiedad.
Para los vecinos de Coslada, esto significa que el problema de la ocupación en esta zona específica sigue abierto. Aunque el escenario ha cambiado de los terrenos abiertos de Attica a las paredes del Paleto, la realidad es que la presencia de asentamientos no autorizados continúa afectando a la dinámica del barrio. La esperanza del Ayuntamiento y de la ciudadanía es que la vía del expediente de ruina prospere y permita liberar el edificio, poniendo fin a este ciclo de ocupaciones consecutivas en el mismo entorno geográfico.


