Salud

Coslada se examina: qué funciona y qué falta para ser más amigable con las personas mayores

El estudio SELA pone cifras a la vida de los mayores en Coslada: respeto y vivienda destacan; quedan retos en accesibilidad e información.

Coslada quiere saber, con datos y no solo con impresiones, cómo se sienten sus vecinos y vecinas a la hora de vivir y envejecer en la ciudad. Para ello ha puesto en marcha el proyecto SELA, el Sistema de Evaluación Local de Amigabilidad, un estudio piloto que ha servido para radiografiar qué funciona bien en el municipio y en qué puntos conviene seguir trabajando.

Un estudio con respaldo técnico

El informe ha sido elaborado por el IMSERSO en colaboración con el Ayuntamiento de Coslada, con la participación de la Universidad Autónoma de Madrid y la Universidad Jaume I. Sus resultados no van a quedar en un cajón: servirán de referencia para seguir desarrollando las políticas municipales ligadas al envejecimiento activo y a la calidad de vida de las personas mayores.

Las fortalezas: respeto, vivienda y vida de barrio

Entre los datos más positivos del estudio destaca la valoración del respeto hacia las personas mayores, que alcanza el 89 %. La vivienda también obtiene una buena nota, con un 84 %. Otro indicador relevante es el de la soledad declarada, que se sitúa en el 16 %.

Además de las cifras, el estudio recoge una percepción favorable de muchos aspectos cotidianos de Coslada: la tranquilidad, las zonas verdes, la vida de barrio, el tejido vecinal y el transporte público, incluida la conexión con Madrid. Son señales de que, para buena parte de la población mayor, el día a día en la ciudad se valora con nota alta.

Otro de los puntos fuertes señalados es el trato recibido por los profesionales de los servicios sociales y de salud, que obtiene una puntuación de 3,99 sobre 5.

Dónde queda margen de mejora

El informe no se queda solo en lo bueno y señala con claridad los ámbitos donde Coslada puede hacer más: la accesibilidad, el espacio público y el conocimiento de los recursos municipales. De hecho, se detecta que una parte de la ciudadanía necesita conocer mejor qué servicios tiene a su disposición para las personas mayores.

Ese hallazgo abre una de las líneas de trabajo que marca la Concejalía de Servicios Sociales y Mayores: mejorar la forma de comunicar los servicios y recursos existentes, para que la información llegue de manera más cercana, sencilla y accesible a todo el mundo.

Propuestas directas de quienes participaron

El estudio no se limitó a recoger valoraciones: también permitió escuchar propuestas de las personas participantes. Entre las áreas donde consideran necesario seguir actuando aparecen el mantenimiento y la mejora del espacio público, la accesibilidad, la ampliación de determinadas actividades y plazas, y el refuerzo de los mecanismos de participación y escucha ciudadana.

Más participación, no solo destinatarios

La concejala de Servicios Sociales y Mayores, Charo Arroyo, ha subrayado que los resultados permiten identificar tanto las fortalezas de Coslada como los ámbitos en los que concentrar esfuerzos. Su mensaje es claro: la intención es que las personas mayores no sean únicamente destinatarias de las políticas municipales, sino que participen también en su definición.

A partir de ahora, la Concejalía plantea continuar trabajando en una estrategia centrada en tres ejes: mejorar el espacio público y la accesibilidad, facilitar el acceso a la información sobre los recursos municipales y ampliar las vías de participación y escucha de la ciudadanía.

Una fotografía para actuar

En definitiva, el proyecto SELA deja una fotografía de la situación actual de Coslada y, sobre todo, una hoja de ruta con ámbitos concretos sobre los que actuar: accesibilidad y espacio público, información sobre los servicios disponibles y participación de las personas mayores en las decisiones que afectan a su vida cotidiana. Desde este blog seguiremos atentos a cómo avanza esta estrategia y a las novedades que lleguen desde el Ayuntamiento.