En Coslada, en plena provincia de Madrid, se conserva un grabado de piedra que recoge versos de Rafael Alberti. Es de esas piezas que muchas veces pasamos por delante sin mirar y que, cuando uno se detiene, le regalan un momento distinto. La palabra del poeta, uno de los nombres grandes de la generación del 27, queda así inscrita en un material firme y duradero, pensado para convivir con la ciudad y con quienes la recorren a diario.
El grabado sobre piedra tiene algo especial frente a otros formatos. La letra no se borra con facilidad, aguanta el paso del tiempo y convierte el texto en parte del paisaje. En este caso, el mensaje es pura poesía: los versos de Alberti acompañan al paseante y recuerdan que la cultura también vive fuera de los museos y de los libros. Da igual si alguien se topa con ella de casualidad o si acude buscando la obra; en ambos casos la experiencia de leer poesía al aire libre tiene su encanto.
Esta pieza está documentada entre el arte público de Coslada, dentro del conjunto de obras escultóricas y conmemorativas que dan carácter a la localidad. Formatos como este cumplen una doble función: embellecen el entorno urbano y acercan la figura de un autor imprescindible de la poesía española del siglo XX a vecinos y visitantes. No hace falta conocer de antemano la obra de Alberti para disfrutar del reencuentro con sus versos en un soporte tan sobrio y perdurable como la piedra.
Cuando visites Coslada, merece la pena acercarse a descubrir este grabado y tomarse unos minutos para leerlo con calma. Es una forma sencilla y gratificante de conectar con la poesía, la historia local y ese patrimonio artístico que, a veces, tenemos más cerca de lo que imaginamos.